(artículo extraído de ENERGUIA.COM)

El incremento de los costes de los combustibles, unido a la crisis económica, está pasando factura a las comunidades de propietarios, inmersas en un laberinto energético o círculo vicioso que precisa de rápidas y efectivas soluciones.

Recorramos el círculo para luego plantear cómo romperlo:

1)      La comunidad no tiene dinero ni tecnología moderna (calderas de condensación, de biomasa, etc.) para superar las barreras energéticas y conseguir un ahorro económico.

2)      Su factura energética es cada vez mayor a razón de los incrementos en el precio del gasóleo, gas natural…

3)      Para afrontar la uación actual reduce costes de mantenimiento que, en consecuencia, deriva en un peor servicio.

4)      Debido a ello, las instalaciones empeoran su eficiencia. Cada vez consumen más energía.

5)      La factura energética aumenta.

6)      Para contrarrestar las cifras negativas que ahogan a la comunidad, se reducen las horas de calefacción dando lugar a una precariedad en el confort.

7)      El precio de la energía sube y la factura energética no baja.

8)      Como consecuencia, la comunidad gasta el dinero que tiene en energía aun sabiendo que no mejorará en confort.

9)      Y volvemos al primer paso: la comunidad está en números rojos y no puede hacer nada para solventarlo.

10)  El último paso se llama solución: ¿cómo podemos salir de este laberinto energético?

Cuatro son las medidas que debe tomar la comunidad para encontrar la salida:

1)      Debe reducir el consumo energético mediante un cambio de usos y costumbres en los usuarios de las viviendas. No podemos despilfarrar energía: al igual que nunca se nos ocurriría dejar encendida la caldera individual, por qué no cerramos los radiadores cuando nos vamos de fin de semana o vacaciones…

2)      La aplicación de MAEs o medidas de ahorro energéticas es una inversión que se paga con los ahorros conseguidos desde el primer día a coste cero. Esta máxima de mínima inversión y máximo ahorro se puede alcanzar, por ejemplo,  poniendo bombillas LED en garajes o jardines de la comunidad, aunque no en las escaleras o rellanos donde es mejor que se utilicen detectores de presencia.

3)      La empresa de servicios energéticos (ESEs) que contrate la comunidad debe ser solvente y aportar soluciones. En este sentido, es aconsejable soliarles una auoría energética del edificio.

4)      La ESE debe garantizar al 100% los ahorros energéticos: si no se producen los ahorros pactados, debe pagar la empresa.

Estas son algunas de las conclusiones de una jornada que sobre eficiencia energética ha organizado, en colaboración con Remica, el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid.

Fuente:http://noticias.pisos.com/blogs/administracion-fincas/2013/01/30/el-laberinto-energetico-en-las-comunidades-de-vecinos/

FUENTE: artículo extraído de ENERGUIA.COM

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